Nuestro cuerpo y el estrés

El problema es cuando se vuelve crónico y empieza a afectar la salud.

Puede causar fuertes molestias, espasmos, tensión o inflamación en los músculos. Además, puede conducir a brotes de síntomas de artritis, fibromialgia y otras afecciones.

Un nivel alto de cortisol, conocida como la hormona del estrés, puede empeorar cuadros cardiovasculares y pulmonares (enfermedad cardíaca, ACV, hipertensión y asma, por ejemplo). Si sentís dolor u opresión en el pecho o palpitaciones, consultá a tu médico para descartar la presencia de alguna afección grave.

Si tenés afecciones de la piel como eczema, rosácea o psoriasis, el estrés puede exacerbarlas. También puede provocar urticaria y picazón, sudoración excesiva e incluso caída de cabello.

El estrés se manifiesta en el sistema digestivo con síntomas de variada intensidad, que incluyen desde los más simples como dolor, gases, diarrea y estreñimiento hasta afecciones más complejas como el síndrome del intestino irritable y el reflujo ácido.

Los médicos lo llaman el «triángulo de tensión». El estrés puede desencadenar dolores de cabeza por tensión, opresión en el cuello y la mandíbula, y nudos y espasmos en el cuello y los hombros. También puede contribuir a alteraciones de la articulación temporomandibular (como el bruxismo).

El estrés contribuye al debilitamiento del sistema inmune, que es el encargado de protegernos de las enfermedades. Al debilitar las defensas, nos hace más propensos a contraer enfermedades como el resfrío o la gripe, pero también puede empeorar condiciones autoinmunes como el lupus y la enfermedad inflamatoria intestinal.

El estrés puede provocar síntomas de depresión y reducir el entusiasmo por las actividades que solías disfrutar, desde pasatiempos cotidianos hasta el sexo. Quienes lo sufren, también tienden a comer mal y hacen menos ejercicio, lo que fortalece los síntomas.

*Los síntomas pueden tratarse, pero la clave está en encontrar y tratar la verdadera causa del problema.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*