La Confederación Evangélica Bautista y la Asociación Nacional de Pastores Bautistas expresan apoyo al Pastor Hector Pauli

La Confederación Evangélica Bautista, entidad que nuclea y representa a las iglesias evangélicas bautistas en la República Argentina desde 1909 y la Asociación Nacional de Pastores Bautistas expresan su total apoyo y reconocimiento al pastor Héctor Pauli de la iglesia Hay Vida en Jesús, de la ciudad de Río Grande, provincia de Tierra del Fuego.

 

El pastor Pauli, que integra la Asociación Nacional de Pastores Bautistas desde hace más de 23 años, ha dado sobradas muestras de integridad a lo largo de su ministerio atestiguado por miles de personas que han participado de su servicio pastoral a lo largo de estos años.

 

Lamentamos que hoy tengamos que asistir a un nuevo capítulo de persecución religiosa a la iglesia evangélica y a sus líderes espirituales. Con asombro hemos visto en esta ocasión, que el pastor Héctor Pauli se ha convertido en el blanco de absurdas acusaciones, publicadas en algunos medios, por parte de grupos interesados en desacreditar su persona y su iglesia.

 

El pastor no ha hecho más que expresar con firmeza y vehemencia sus profundas convicciones espirituales y morales sin incurrir en agravio alguno, utilizando la plataforma que en su iglesia ocupa desde hace años. Interpretar otra intensión en sus palabras solo da muestras de la discriminación que los pastores e iglesias evangélicas vienen soportando en estos últimos meses, sobre todo quienes se han comprometido en la defensa del valor de la vida desde la concepción, el valor de la familia, y contraponiéndose a la la ideología de género y la despenalización del aborto.

 

La intolerancia de estos grupos radicalizados contra quienes no adhieren a la ideología de género que desean imponer sobre la sociedad se muestra en acciones como éstas, donde se acusa y pretende denunciar a un pastor que en su propia iglesia está expresando sus convicciones morales y religiosas.

 

Por lo tanto, repudiamos las falsas acusaciones y los agravios vertidos por personas que por prejuicio o con malas intenciones aprovechan sus cargos en el aparato estatal para desacreditar a quienes piensan distinto. Advertimos que es muy peligroso que un funcionario público pretenda obligar al Estado a ejercer su poder de forma coercitiva sobre la moral de los individuos, o sobre las creencias religiosas, vulnerando directamente los derechos constitucionales de libertad de conciencia y libertad religiosa.

 

Celebramos la férrea defensa que el pastor Pauli hace de sus convicciones en la congregación “Hay vida en Jesús” de la ciudad de Rio Grande. Reconocemos y destacamos como una virtud su participación ciudadana y la defensa pública de su fe y convicciones, sabiendo que es un hombre con vocación de diálogo y que realiza desde hace más de diecisiete años una incansable tarea de servicio en su ciudad.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*