Las nuevas tecnologías y nuestra (in) dependencia

El fundador de Officenet y divulgador de invenciones futuristas acaba de publicar un nuevo libro, en el que advierte sobre los peligros de las tecnologías del presente

Santiago Bilinkis, fue a estudiar a la prestigiosa Singularity University, en Silicon Valley,y nos  dice  que….

Tener un smartphone  no es peligroso en sí, sino por el software que corre en él. El celular está en todos lados, en todo momento, y es todas las cosas, porque no es solo un teléfono, sino también una cámara, es una consola de juegos, es un e-book, etcétera. Si bien es cierto que todas las tecnologías nos modificaron conductas y posibilidades, nunca existió en toda la historia de la humanidad una tecnología que fuera tan omnipresente y omnipotente en nuestra vida.

Una de las cosas que hice fue desactivar por completo las notificaciones de mi celular. Todas. No emite ninguna luz ni ningún sonido. Yo decido cuándo lo uso o acuerdo con alguien para que me llame a cierta hora.

Las notificaciones están diseñadas para causarte un pequeño pico de dopamina, y todo esto está diseñado para que empiece a interesarte más lo que pasa en el teléfono que en el lugar donde estás.

La mayoría de los modelos de negocios de las compañías de internet tienen que ver con monetizar tu tiempo y tu atención. No es que quieren convertirnos a todos en un ejército de zombies, quieren ganar dinero. Pero en ese proceso, necesitan que estemos la mayor cantidad de tiempo posible pendientes de la pantalla.  Los síntomas se ven por todos lados. Ya me pasó que dos escuelas me pidieron que fuera a hablar con chicos de primaria porque van al colegio casi sin dormir por Netflix, Instagram y Fortnite.

El lugar donde más está cambiándolo todo es en la cabeza de nuestros hijos. Porque si bien los adultos tenemos cierta plasticidad cerebral, esto de criar chicos con pantallas casi desde el nacimiento es un experimento que no sabemos en qué resulta.

La serie se diseña para que no puedas parar de verla, y en una de esas tomás …la decisión correcta, contra tu propia voluntad.

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